lunes, 29 de diciembre de 2008

Aprendiendo de poesía

Una de estas semanas realicé la lectura del libro “Cómo leer y escribir poesía” de Hugo Hiriart, cuyo propósito es utilizar los textos poéticos como pretexto para aprender cuestiones relacionadas con la gramática y las reglas que rigen la escritura de la poesía.
Sin duda alguna la lírica es un tema un tanto complicado de tratar, los estudiantes hemos sido poco enfrentados a ella y hasta aprendimos a verla como algo casi solemne. Apenas ahora comienzo a modificar los paradigmas que me hacían verla como una de las formas más altas de expresión y de aún mayor difícil comprensión. No es que no tenga su porción de magia y dificultad, pero en definitiva hay muchas cosas que debemos cambiar con respecto a ello y ese es el punto de partida de este texto.
El autor pretende reformar la manera de enseñar el español, dejando de lado la poca significativa memorización de reglas gramaticales y dando paso al acercamiento directo con la poesía. Precisamente con ella porque también hay que romper el mito, es muy linda, pero nunca se encuentra tan lejos de nosotros. Los poetas son personas como lo somos cualquiera, que comenzaron practicando y fueron avanzando hasta llegar a expresar lo que deseaban: es el comienzo humilde de este interesante género.
Muestra el arte que podemos encontrar en las palabras, no en lo que dicen (que no puede desdeñarse tampoco) sino en su forma, en su acomodo. No sé si a todos haya pasado, pero me he sorprendido mirando fijamente los trazos de las letras y he concluido que hay palabras que me gustan, no la imagen mental que recrean, sino el contorno, su figura. En ocasiones pasa lo mismo con el sonido que emitimos al pronunciarlas, resulta agradable independientemente de lo que evocan. De esto se vale la poesía, lo que es interesante pues no recuerdo haber escuchado a ningún docente ni incluso ningún poeta que lo diga, tal vez lo consideran obvio y en el peor de los casos no lo saben.
El encanto de las palabras consiste en que se pueden hacer y decir muchas cosas con ellas y así nos lo muestra Hiriart cuando realiza comparaciones principalmente entre los usos de su significado en inglés y en español, de forma muy básica.
Después se pueden encontrar algunos capítulos en los cuales se vuelve un tanto tediosa la lectura, pues hace todo un despliegue de palabras agregando su procedencia: griegas, latinas, etc. A decir verdad no es muy sencillo encontrarle el propósito a estas páginas, ni siquiera ayudan a quienes desean aprender español, porque son palabras no muy básicas que tendrán suerte los lectores americanos si algún día las emplean. También hay algunas secciones dedicadas a dar conceptos de gramática que, por ser tan elementales y escuetos también pierden objetivo, pero se rescatan unas cuantas líneas que al menos te hacen reflexionar sobre el uso de palabras como “ser” y “estar”. Lo mejor viene después cuando empieza a enfocarse de nuevo en los versos.
Una de las aportaciones más importantes de este libro se da cuando hace referencia a una estrategia que podemos emplear con los estudiantes y con nosotros mismos para empezar a escribir algunos poemas, en el cual se van escribiendo palabras al azar lo más ajenas posible, para después encontrar la forma de relacionarlas. Así se forman los artefactos verbales que he encontrado en tantos poemas y que jamás comprendí. En estos casos se aprecia la imaginación que emplean los escritores para unir conceptos tan diferentes, el resultado de ese esfuerzo es el que debe valorarse en la poesía.
Después de todo, como dice Hiriart; “para disfrutar un verso no tienes que entenderlo, porque disfrutar en poesía es ya entender”. En ello estriba el error que tenemos quienes nos hemos topado con versos inverosímiles y nos consideramos incapaces para interpretarlos. Es esto lo que no se dice, pero que afortunadamente sí se lee de la poesía.
Brinda un divertido camino por la medida de los versos desde los bisílabos hasta los romances y sonetos. Y digo que es divertido porque hay una buena selección de poemas por ser sencillos, es como si hubiera elegido las curiosidades de cada medida, uno a uno tienen particularidades que los hace llamar la atención. Se puede encontrar hasta una sección dedicada al corrido mexicano que es tan popular y que puede ser un entretenido pretexto de trabajo en el aula, al menos habría más resultados en las investigaciones que pidamos del tema.
También se leen algunas recomendaciones sobre cómo redactar una haikú y un método infalible para escribir poesía. En mi opinión ambas son bastante viables para trabajar en las aulas incluso con niños más pequeños, para irlos iniciando en el arte de la poesía.

La utilidad del texto

La información que contiene el libro es bastante concreta por lo que es útil para los docentes como una manera de recordar algo que ya sabemos, como por ejemplo, información sobre los viejos y nuevos romances o algo así. Creo que es una fuente de información complementaria a la práctica porque lo elemental que se trabaja en las aulas se puede encontrar en el mismo texto: la teoría, bastante sencilla y poemas que sirven de ejemplos.
La forma en la que este libro está organizado permite que no sea solamente un libro para docentes, sino que se pueda trabajar con los estudiantes, hay secciones muy buenas que pueden ser facilitadas a los estudiantes debido a que el lenguaje que emplea el autor es bastante sencillo y con ello se puede complementar o ejemplificar lo que se trabaja en las aulas.
Es interesante la selección de poemas que proporciona porque no son los típicos que se muestran en cada medida silábica y con ello se puede presentar una variedad más cercana a los gustos de los adolescentes. Sirve a su vez para promover la investigación y la lectura, puesto que son fragmentos que, de agradar a los jóvenes, pueden motivarlos a buscar y conseguirlos. Hay algunos otros escritos de los cuales se menciona en repetidas ocasiones el título generando con ello curiosidad.
Pero lo que me parece más valioso es la explicación e invitación que hace para escribir poemas, guiando el proceso. Como maestros a veces no sabemos por dónde empezar precisamente porque no es un tema (la poesía) que dominamos y a veces utilizamos las estrategias más tediosas y difíciles que se nos ocurre implementar, creando con ello una aversión a la poesía y a la escritura en general. En cambio las sugerencias planteadas siguen un proceso que no exige mucha formalidad y sí mucha ocurrencia que puede derivar en productos graciosos que motiven a los estudiantes a seguirlo practicando, como un juego.
Lo que particularmente me gustó más fueron los poemas divididos en hemistiquios, son una forma interesante de organizar las palabras y los dos que se plantearon en este texto fueron de mi agrado. Se me ocurrió que se podrían emplear este tipo de poemas para crear un nuevo escrito mezclando los versos y cambiándolos de orden para que ejerciten la habilidad de crear los nexos entre éstos. En general es un libro bastante corto y por ello se facilita más su lectura, cambia la manera en la cual se plantean los contenidos referentes a la poesía haciéndola más agradable a los lectores.

domingo, 30 de noviembre de 2008

CONTAGIANDO POESÍA

Constantemente los maestros nos preguntamos cuál será la manera adecuada de acercar a nuestros alumnos a la lectura, en los programas escolares nos dicen una serie de contenidos que podemos llevar a cabo, pero que al final de cuentas muchos alumnos pierden el interés ya que lo ven como algo obligatorio para no reprobar y esto en lugar de acercarlos a la lectura, los aleja aún más.
“Nada que parezca manual de escuela…” es como Ethel Krauze comienza su prólogo del libro “Como acercarse a… La poesía” y con esta frase ella nos da una solución a la problemática que nos planteamos en un principio. Si a los alumnos les indicamos una serie de pasos para hacer una lectura, termina por aburrirse e incluso hasta odiar los textos, tal como pasó (y según cuenta aún pasa) con la autora.
Este libro, más que una guía, es una invitación a contagiarte por el hábito de la lectura, en donde la autora nos narra la forma en que ella se acercó a la poesía; de manera simple nos dice que el modo más natural de hacerlo es leyendo poesía, dejando de lado los autores, las fechas, los análisis, simplemente por el gusto de leer poesía, de vivir la poesía, de que la persona que lea el libro se dé cuenta que conforme lee un poema o cualquier texto literario puede apropiarse de él, interactuar con él, leerlo y volverlo a hacer o simplemente dejarlo si no le agrada, pero lo importante es que se acerque, en este caso a la poesía.
De una manera muy amena Ethel Krauze nos narra que desde su niñez a estado rodeada de libros, de un mundo mágico y maravilloso, para ella no había otra cosa más emocionante que los libros, no había nada que la cautivara más que un buen poema, para ella todo era tan natural que incluso antes de entrar a la primaria ella se había familiarizado con la lectura y no conforme también con la creación de pequeños versos que poco a poco, conforme fue creciendo dio mejor forma.
Ella no podía entender la razón por la cual la gente no leía, si a ella nunca se lo prohibieron, siempre le dieron los medios para que pudiera hacerlo, para que viviera a través de sus poemas, con los cuales se enamoraba y desenamoraba, con los que gozaba y sufría, en los que vivía un mundo aparte, pero no de ficción, porque de cierto modo ella veía reflejado lo que pasaba en sus lecturas con lo que vivía, quizá no de la misma manera como estaba escrita pero si muy semejante.
Al mismo tiempo que la autora te cuenta su vida y la forma en que se acercó a la poesía, introduce algunos conceptos para que el lector se vaya familiarizando con la teoría de lo poético, sobre rima, versos, etc. de tal manera que al estar disfrutando el libro, de manera sutil inserta teoría para que el lector no lo sienta como un verdadero manual.
Para ella todo es poesía, no hay distinción entre novela, cuento, narración, poesía etc. todo aquello que haga que una persona tenga bonitos sentimientos o sea feliz eso, exactamente eso, es poesía, lo pensó desde su niñez y aun continúa con la misma convicción.
En la última parte del libro, menciona la forma en cómo empezó a trabajar, y nos expone los “Talleres Literarios” que impartió desde temprana edad, en esta parte podemos encontrar sugerencias de cómo trabajar para producir poesía y acercar a los alumnos hacia ella, al mismo tiempo nos comenta que escribir es como un juego, en el cual una vez que empiezas a hacerlo ya no puedes parar.
Los planteamientos realizados por la autora en el libro, son en gran medida muy adecuados para el trabajo con alumnos en secundaria, ya que si le planteamos los contenidos al alumno de manera lúdica de tal manera que no se dé cuenta que está aprendiendo se interesará por la clase y lo motivará a cumplir con lo que en ella se haga.
En el libro se mencionan muchas ideas interesantes, que en ocasiones las escuelas no toman en cuenta, como el hecho de que los libros son para usarse, en escasas ocasiones dejamos a los alumnos manipular los libros por miedo a que se maltraten, Krauze nos menciona que para eso son, si no, qué sentido tendría dejarlos dormir en un sueño profundo para mantenerlos intactos.
También nos hace mención sobre el gusto por los libros, no todos los libros tenemos que leerlos completos, podemos leerlos y si no nos gusta abandonarlos, tal como los chicos, primero conocerlos y si no ofrecen algo interesante, dejarlos ir para buscar algo mejor, así hasta encontrar el libro (o el chico) que te agrade más.
Algo muy importante que encontré en el libro es que las palabras no son exclusivas de los escritores de cuentos, poemas, novelas y demás, todos podemos hacer uso de las palabras, de sentarnos a escribir, de hacer poesía expresando lo que sentimos, lo que hemos vivido, lo que hemos imaginado y esto hay que hacérselos saber a los jóvenes de la secundaria.
La historia que cuenta la autora te atrapa, te hace no querer abandonarlo, te hipnotiza hasta la última de sus páginas, e incluso hasta me atrevo a decirlo, te hace sentir lo que ella vivió y recordó al estar escribiendo el libro. Te ayuda a sentir amor por la poesía y por cualquier tipo de texto literario, te aconseja sentir lo que lees, vivirlo, tener una experiencia placentera con los textos que se te presentan, en pocas palabras amar los diferentes tipos de textos y claro está especialmente la poesía.

REALMENTE CONTAGIOSO
El libro “Como acercarse a… La poesía” realmente contagia al lector y lo anima a que tome otros libros y comience a leer, Ethel Krauze menciona varias veces en el texto que desea contagiar la poesía, ya que México no es un país con muchos lectores, ella desea hacer de la lectura una verdadera epidemia para que haya mejores hombres y mujeres; considero que si este libro se presenta a los adolescentes podemos contribuir a la epidemia que la autora desea.
Como lectora me dejó muchas cosas, fue una verdadera interacción con el libro, en ocasiones hasta sentí que podía vivir lo que en esas páginas se relataba, me identificaba con la narración de la autora, me fue atrapando de tal manera que una vez que lo tomé no pude separarme de él. Poco a poco fui sintiendo ese gusto por la poesía, hasta pienso que comienzo a quererla y disfrutarla, ya que como la autora lo dice, hay que simplemente disfrutarla, quizá no la entendamos, pero la queremos, aquí cabe otra comparación, la poesía es como las mujeres, no hay que entenderlas sólo amarlas y punto.
Como promotora de lectura es un libro que considero recomendaría mucho y vendería la idea con los alumnos de secundaria, ya que no sólo ayudaría a incrementar el hábito por la lectura, son también daría unas nociones sobre poesía, principalmente cómo realizar poesía y los alumnos se verían muy interesados por la forma en que se presenta.
Finalmente como docente, en la última parte del texto me da muchas pautas para poder trabajar con los alumnos y motivarlos a que pierdan el miedo por comenzar a escribir, sugiere ejercicios que se pueden implementar y que son de ayuda para que los alumnos desarrollen la habilidad de la redacción.

lunes, 17 de noviembre de 2008

"El teatro marcado por el barroco"

La obra de Juan Ruiz de Alarcón se sitúa en la época donde el barroco prevalecía, “Las paredes oyen” es sin duda un de sus trabajos más representativos. Fue escrita en 1628 en España, durante una época un tanto difícil para la sociedad de aquel país.
El barroco tenía como característica tratar temas relacionados con el honor, el estoicismo, la moralización, el desengaño (como consecuencia de lo vivido en la crisis),etc. mismos que también son muy observables en este trabajo cuando por ejemplo Don Juan busca la ocasión para hablar con Doña Ana sin ofender su honra, cuando soporta estoicamente su destino a vivir sin ella porque cree no merecerla y la enseñanza moral que se da al final de esta obra cuando Beltrán refiere: “Y pues este ejemplo ven,/ suplico a vuestras mercedes/ miren que oyen las paredes, / y, a toda ley, hablar bien.” Y el desengaño cuando Lucrecia intenta abrir los ojos a Doña Ana con la carta de Don Mendo.
La prudencia al hablar
Todo comienza con la confesión del amor que siente por Doña Ana (viuda desde hace tres años) un hombre llamado Don Juan, de cuna humilde, poco agraciado físicamente, quien le confía todo a su muy cercano amigo Beltrán (quien a lo largo de la obra demuestra una gran amistad), mismo que lo alienta a hacer un esfuerzo para conseguirla y le da esperanzas haciéndole ver que lo importante es el amor (tema del teatro de Lope).
Don Juan se arma de valor y va a decirlo todo a Doña Ana, haciéndole ver primero que no espera que le corresponda, sino más bien dar alivio a su alma habiéndolo dicho. De Mendoza cuida todo el tiempo la manera en que la trata para no ofenderla en su honor: “No he de arriesgarme a ofender/ a quien pretendo obligar;/ que, como es tan delicada/ la honra suele perderse/ solamente con saberse/ que ha sido solicitada” (importante para la sociedad española).
Por otra parte Don Mendo quien tiene una relación con Lucrecia (prima de Ana) manda una carta a ésta para intentar convencerla de que no desea nada con Doña Ana y con ello acabar sus celos (tema barroco).
Doña Ana no es indiferente a las galanterías de su seguidor, pero como es viuda se ve en el deber de terminar el novenario para poder salir con él (la religión aún con gran peso). Ella tenía planeado salir a Madrid. Tanto Don Juan, como Don Mendo saben que ella partirá.
Pasa que llega un Duque quien se hace acompañar de Beltrán, Don Juan y Don Mendo para que lo orienten y lo pongan al tanto de las cosas de la ciudad, pues dice que no puede quedar mal, cuida su prestigio que entonces lo era todo para las personas. Al llegar hasta la casa de Ana, el Duque Urbino pregunta por ella, Don Juan se deshace en halagos, mientras que Mendo, temiendo tener competencia (era mejor partido por su estatus) miente sobre su físico, la hace pasar por vieja y fea. Ante tales contradicciones el Duque desea conocerla y comprobarlo por él mismo, pero ambos le refieren que ha salido de la ciudad.
Lo que nadie sabía es que iba a partir hacia la media noche y que se encontraba hablando con Celia cerca del balcón donde ellos desde fuera hablaban. Estas mujeres debatían el hecho de que la viuda nunca tomaría en serio a Don Juan porque era muy feo, Celia lo defendía diciendo que lo importante eran los sentimientos. Su plática es interrumpida por voces que vienen de fuera y así es como Doña Ana escucha todos los agravios de Mendo, quedando desengañada: “Las paredes oyen”.
Más tarde los tres hombres se dan cuenta que la dama aún no parte, la visitan y el Duque queda prendado de ella, se le ocurre que para estar cerca se harán pasar por cocheros (Don Juan y el Duque), sin que el mentiroso pretendiente lo sepa. Debido a que el humilde admirador se ve sin oportunidades, decide apoyar al Duque en su conquista por la dama, de esta forma se librará de Mendo y por lo menos le quedará la satisfacción de que no se la quedó un hombre como él.
Antes de su viaje Doña Ana le hace saber a Don Mendo que ha descubierto lo que ha dicho de ella, él sospecha que Don Juan le dijo todo.
Ya ataviados en su disfraz (de cocheros) y sin reconocerlos, Don Mendo soborna a los pretendientes con una cadena para que paren el coche de Doña Ana y así poder hablar con ella a solas. Así lo hacen y cuando los ex-enamorados discuten las cosas toman tintes más fuertes al grado que Don Mendo deseaba aprovecharse de la viuda, saliendo luego los cocheros al rescate. Esto genera que Doña Ana se enamore más de Don Juan, pero no se lo dice porque no quiere parecer liviana (según lo marcaba la sociedad), aquí es donde viene lo del sentido de la honra no tan estricto ya antes mencionado.
Don Mendo resulta herido y huye hacia Alcalá donde se repone. Como ya ve todo perdido hace un último intento enviándole con el Conde una carta a Doña Ana confesándole su culpa pero haciéndole ver que tenía motivos para decir lo que dijo. Al estar leyendo ella la carta Don Juan se aproxima y la lee también. Se siente ofendido de que la haya aceptado porque ya se habían confesado su mutuo amor. Don Mendo llega al lugar y la dama para solucionar cualquier mal entendido, le dice a su pretendiente que se esconda para que escuche lo que le tiene que decir a quien la engañara.
Mendo le confiesa que la carta a Lucrecia era para deshacerse de su prima y lo que dijo al Duque era para evitar que se enamorara de ella. Aquí es donde surge la enseñanza de este drama, Doña Ana le dice: “A Don Juan la mano di/ porque me obligó diciendo/ bien de mí, lo que Don Mendo/ perdió hablando mal de mí. Éste es mi gusto, si bien/ misterio del cielo ha sido/ con que mostrar ha querido/ cuánto vale el hablar bien.”
Don Mendo paga sus culpas quedándose sólo, sin Ana y sin Lucrecia, porque ella le da su mano al Conde. Al final Beltrán dice que hay que hablar bien porque las paredes oyen.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Divertido acercamiento a la lectura

La lectura es el medio que te conecta con la literatura y que te lleva al descubrimiento de nuevos mundos, es el enlace entre una persona y un texto, es una forma de recreación, pero a la vez es una fuente de conocimiento. De una manera sencilla, la lectura es la forma de acercarte a la literatura.
El acercamiento a las obras literarias puede darse de muchas maneras, por casualidad, por imposición, por accidente, por imitación, etc., algunas de ellas pueden funcionar y así fomentar en una persona el hábito de la lectura, pero en otras personas puede no darse, por lo cual lo más propicio para incitar a una persona a leer es hacerlo de una manera que sea interesante, divertida, novedosa; eso se trata de hacer en el libro “Cómo jugar y divertirse con escritores famosos” de Daniel Samoilovich, le da al lector una visión diferente sobre las obras literarias.
Por medio de diferentes autores y obras específicas, el autor de este texto propone a los lectores acertijos, problemas y enigmas; juegos sociales y juegos creativos que están inmersos en las obras literarias y que en muchas ocasiones no analizamos o de los cuales no nos percatamos, y al no encontrarle sentido a lo que leemos puede ocasionar en algunos casos desinterés por determinado libro o determinado autor.
Algunos escritores presentan predominantemente acertijos, problemáticas o razonamientos que intrigan a las personas y que activan la curiosidad para enfrentarse al reto que le proponen; tal es el caso de Edgar Allan Poe que además de caracterizarse por escribir novelas de terror, incluye en sus obras acertijos para descifrar, al igual que Arthur Conan Doyle en Sherlock Holmes presenta un código minucioso basado en figuras de hombrecillos bailando, en donde cada posición representa una letra del alfabeto.
Por su parte, William Shakespeare en sus obras clásicas nos propone algunos retos intelectuales atractivos por vencer; Jonathan Swift, en su texto de Gulliver incluye problemas relacionados con proporciones matemáticas a los cuales si no se presta atención podemos caer en razonamientos algo ilógicos y poco probables; finalmente, Vladimir Nabokov con su ajedrez, continua con los razonamientos matemáticos que en ocasiones no percibimos.
Otros autores como Lewis Carroll en Alicia y el país de las maravillas, plasma razonamientos basados en juegos de palabras y deducciones, apoyadas principalmente en el lenguaje, podemos encontrar en sus obras un estilo muy particular de jugar con las palabras para llegar a una conclusión correcta y principalmente lógica.
Así mismo de algunas obras podemos obtener juegos sociales para poner en práctica en nuestra vida cotidiana, algunos quizá ya conocidos y otros que podemos adquirir posterior a la lectura; algunos autores que ejemplifican este aspecto son Ramón Gómez de la Serna con “El juego del cerdo”, en el cual se desarrolla la imaginación; Guillermo Cabrera Infante con sus “Títulos descompuestos”, considerada por Samoilovich una versión adulta del teléfono descompuesto, ya que consiste en presentar un título y conforme pasa por una cadena de personas se va descomponiendo por palabras fonéticamente similares.
Finalmente el autor del libro hace mención de los juegos de palabras, los cuales pueden ser de mucha utilidad en las escuelas para incrementar el vocabulario en los estudiantes, desarrollar su habilidad de redacción, dar secuencia a la historia, etc.
André Breton, precursor de surrealismo propone algunos juegos tales como los cadáveres exquisitos, la chistera del mago, el muro descascarado y para anotar los sueños; donde anima a los lectores para redactar y perder el miedo de hacerlo, inculcando principalmente el azar y dejando a un lado la importancia que se da a la organización de un texto, lo importante es empezar a escribir a detalle perdiendo el miedo; también William Burroughs por medio del “doblaje” da una guía a los lectores para que comiencen a escribir basándose en textos ya escritos, tomando una parte de una página y otra de la siguiente para formar textos azarosamente con sentido.
Ray Bradbury propone realizar descripciones del mundo pero cambiando de perspectiva, relatando lo que se observa como si fuera un ser extraterrestre o marciano; Edward Lear promueve también la descripción de alguna persona por medio de sus características y acciones por medio de una manera poética e ilustrándola. Del mismo modo, Guillaume Apollinaire por medio de dibujos nos invita a realizar poesía con sus caligramas, los cuales consisten en escribir nuestro poema en la forma de un dibujo.
Por su parte, Julio Cortázar revive el diccionario, ya que la mayoría de sus juegos propuestos se basan en el uso de definiciones para darle sentido al texto, en “el cliente y sus cleonasmos” podemos notar una predominancia en el uso de palabras con “cl”; los juegos de “preguntas – balanza”, “insultos cultísimos” y “palabras robadas” puede ser muy utilizado para incrementar el vocabulario ya que maneja muchas definiciones que más fácilmente se adquieren si hay una acción lúdica de por medio.
De una manera general, después de leer el libro de Daniel Samoilovich “Cómo jugar y divertirse con escritores famosos” en lo personal pude darme cuenta que las obras literarias además de ser recreativas nos presentan diversos retos y juegos que pueden ser implementados en la vida diaria, de lo cual probablemente antes no lo había tomado en cuenta, el libro cambia la visión de las obras, te permite ver que puedes jugar y divertirte con la lectura de los textos sin importar el género o la época en que fueron escritos.
Anteriormente cuando realizaba la lectura de cualquier texto literario pasaba por alto muchos aspectos, pero ahora me doy cuenta que algunas lecturas tienen retos y que puedo predecir las posibles soluciones, lo cual hace más interesante la lectura porque creo que vas avanzando, adentrándote a la lectura para encontrar la solución y realmente no paras hasta encontrarla para saber si acertaste o no, o saber el punto de vista del que escribió la obra y quizá deducir la razón de ello.
Las aportaciones que la lectura dejó en mi como docente es que hay muchas formas de acercar a los jóvenes a la lectura, me dio ideas para hacerla agradable, para motivar y poder crear un hábito que les servirá por siempre. Darme cuenta que puedo vincular contenidos como la descripción, el uso de códigos en la escritura, deducciones, anécdotas, narraciones, secuencias y organización de oraciones, opiniones, poesías, ortografía, significados, sinónimos, antónimos, etc., con obras o fragmentos y así hacer las clases más dinámicas, motivadoras y tomar estrategias que mejoren el proceso de enseñanza – aprendizaje.
Así como yo me di cuenta de muchos aspectos de la literatura, los jóvenes se darán cuenta de los acertijos, retos, juegos; cambiarán su visión sobre la literatura ya que con este libro se les presenta lo que a ellos les interesa y se le menciona donde encontrarlo, si al alumno se le da una guía se acercará a la lectura, muchas veces no lo hace porque no tiene la orientación sobre autores y obras, no sabe que seleccionar y prefiere no leer que preguntar ya sea por temor o por cualquier otra razón.
Como promotora de la lectura en los adolescentes o en otras personas que van a iniciar en el hábito de la lectura por recreación, consideraría presentar primero este libro para que la persona que vaya a comenzar a leer se oriente de acuerdo a sus intereses y necesidades para seleccionar alguno de los autores que aquí se sugiere, ya que creo que el libro si cumple con el propósito por el cual fue escrito, deduciendo esto en base al título jugar y divertirse con escritores famosos.


domingo, 9 de noviembre de 2008

UNA REFLEXIÓN INTROSPECTIVA

LA DIVINA COMEDIA
LO QUE PASABA EN AQUÉLLOS TIEMPOS
Dante estuvo involucrado en el conflicto de los güelfos y gibelinos. Luchó en la batalla de Campaldino (el 11 de junio de 1289), con los Caballeros Florentinos Güelfos contra los Gibelinos de Arezzo, luego en 1294 estuvo entre los caballeros que escoltaron a Carlos Martel de Anjou-Sicilia (el hijo de Carlos I de Sicilia) mientras él estaba en Florencia. En junio de 1290, se sitúa la fecha de la presunta muerte de Beatrice, a la edad de 24 años.
Después de derrotar a los Gibelinos, los Güelfos se dividieron en dos facciones: Güelfos Blancos (Guelfi Bianchi), el partido de Dante, liderados por Vieri dei Cerchi, y los Güelfos Negros (Guelfi Neri), conducidos por Corso Donati. Los «colores» fueron escogidos cuando Vieri dei Cerchi dio su protección a la familia Grandi en Pistoia, aquella zona fue llamada La parte bianca («La parte blanca»); Corso Donati por consiguiente había protegido al rival (Parte nera), y estos colores se hicieron los colores distintivos de los partidos en Florencia. Es miembro del Consejo Especial del Pueblo entre 1295 y 1296 y posteriormente formó parte del consejo que elegía los priores. De 1296 a 1297 fue miembro del Consejo de los Ciento. En el año 1300 fue designado como embajador en San Gimignano. En 1300 Dante es elegido como uno de los seis magistrados más altos en la ciudad de Florencia.
La situación política en Florencia no era fácil, porque el Papa Bonifacio VIII planificaba una ocupación militar de la misma, y esto dificultó su labor como funcionario político. En 1301, Carlos de Valois, hermano del rey Felipe IV de Francia, visitó Florencia porque el Papa lo había designado pacificador de Toscana. Pero el gobierno de la ciudad ya había reaccionado negativamente a la llegada de los embajadores del Papa algunas semanas antes, buscando así la independencia de las influencias papales.
Para resolver el problema, Dante fue designado como embajador y jefe de una delegación para proponer un tratado de paz, pero al llegar a Roma fue retenido por el Papa Bonifacio VIII que pretendía tomar Florencia, para que, de acuerdo con los güelfos negros, la ciudad se anexara a los Estados Pontificios. Corzo Donati, jefe de los güelfos negros desató una persecución en contra de los güelfos blancos, después de que el pontífice tomó la ciudad por la fuerza en 1301.

DANTE, EL GRAN POETA
Dante Alighieri fue un poeta florentino italiano, su máxima obra La Divina Comedia, se volvió la base del pensamiento moderno y culminó con la afirmación del modo medieval de entender el mundo. Es considerada la mayor obra literaria compuesta en italiano y una obra maestra de la literatura Universal. En italiano es conocido como "el Poeta Supremo" (il Sommo Poeta). Dante también es conocido como el "Padre del idioma" italiano. Su primera biografía fue escrita por Giovanni Boccaccio (1313-1375), quién le escribió al Trattatello in laude di Dante. Participó activamente en las luchas políticas de su tiempo, por lo cual fue desterrado de su ciudad natal. Fue un activo defensor de la unidad italiana. Escribió varios tratados en latín sobre literatura, política y filosofía. Escribió el tratado De Monarchia en 1310, en latín que constituye una exposición detallada de sus ideas políticas, entre las cuales se encuentran la necesidad de la existencia de un Sacro Imperio Romano y la separación de la Iglesia y el Estado. Luchó contra los Gibelinos de Arezzo. La fecha exacta del nacimiento de Dante es desconocida, aunque generalmente se cree que está alrededor de 1265. Esto puede deducirse de las alusiones autobiográficas reflejadas en La Vita Nuova.
Dante tenía 36 años cuando tuvo que dejar su amada Florencia para siempre, a partir de este momento ya no hubo un hogar para él en el mundo, sin nadie que le amara, incomprendido y no valorado en su justa medida, se cio obligado a vagar de una ciduad a otra y a prestar sus servicios de hombre letrado a varios patronos. El exilio fue particularmente doloroso para Dante. En estas circunstancias escribe su obra La Divina Comedia.

OBRA DIVINA
La Divina Comedia es un poema épico, considerada como una de las obras maestras de la literatura italiana y literatura mundial. Escrita en el dialecto toscano, matriz del italiano actual el cual se usó entre los siglos XI y XII. La obra se divide en tres partes: Infierno, Purgatorio y Paraíso.
En la obra se destacan números importantes como el tres (número que simboliza la trinidad sagrada, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Dante, que personifica al hombre, Beatriz, que personifica a la fe, y Virgilio, que personifica a la razón; la estrofa tiene tres versos y cada una de las tres partes cuenta con treinta y tres cantos. El poema puede leerse según los cuatro significados que se atribuyen a los textos sagrados: literal, moral, alegórico y anagógico.
La primera parte de la obra es donde Dante recorre y describe el Infierno al cual entra a través de una cueva oscura encontrada en una selva situada bajo Jerusalén, la fecha en que esto sucede es un viernes santo del ano de 1,300 d de Cristo, Dante contaba con 35 años de edad. En la entrada, luego de esquivar a algunas bestias que representaban la lujuria, la soberbia y la avaricia y que la resguardaban se encuentra con Virgilio, la gloria de todos los poetas, quien le dice que será su guía para llegar al Paraíso pero primero debe conocer el Infierno y el Purgatorio, Dante llegó hasta la selva porque se había opuesto a la voluntad de Dios y alejado de su amor.
La persona que mandó a Virgilio para que ayudara a Dante fue Beatriz quien se encontraba en el Limbo y fue el gran amor del protagonista de la historia, ellos se conocieron cuando él tenía nueve años, luego hubo otros encuentros pero no resultaron con un final feliz pues por un mal entendido no lograron reunirse y Dante lloró tristemente hasta alejarse de todos, luego el Señor de la Justicia un día de octubre llamó a Beatriz a su presencia.
Ya en el camino dentro del Infierno se fueron recorriendo uno a uno todos los círculos con los que cuenta hasta llegar con el temible Lucifer.
En el vestíbulo se encontraban los cobardes e indecisos, en el primer círculo los pecadores de incontinencia, luego en el segundo se encontraron con Minos quien examinaba a las almas que allí llegaban y las mandaba a algún círculo para que pagaran por sus pecados, en el tercer círculo se encontraron con Cerbero quien castigaba a los lujuriosos y en el cuarto estaba Plutón quien castigaba a los avaros.
Pasando estos cuatro círculos se toparon con la laguna de Estigia la cual contenía a las almas que llegaban ahí por pecados de ira y violencia luego estaba la Ciudad Dite que era donde comenzaba el reino de la maldad, en los anteriores círculos los pecados eran cometidos sin malicia al contrario de todos los que venían.
En el quinto círculo se encontraban los iracundos, en el sexto los herejes azotados por Epícuro y en el séptimo estaba el Minotauro castigando a los violentos, después del círculo siete estaba el Río de Sangre el cual pasaban sólo los asesinos, suicidas y violentos contra Dios, en ese lugar fue donde se toparon con Nesón quien los siguió guiando hacia lo más profundo del Infierno, los llevó con Capaneo quien era el más soberbio de los reyes y estaba siendo castigado pues cuando pecas de soberbia mereces un mayor castigo, luego Gerión una bestia enorme salió ante Dante, Virgilio y Nesón, ellos montaron al animal y los llevó hasta el octavo círculo donde se castigaban a los fraudulentos por la bestia Malebolge, el cual a su vez estaba dividido en 10 pozos uno para cada tipo de fraude
Los pozos eran para los seductores, aduladores quienes se encontraban en el excremento, profanadores, adivinos y hechiceros, hipócritas, ladrones, malos consejeros, causantes de discordia y por último los calumniadores. Todo esto tuvieron que pasar para llegar con Lucifer, pero antes se encontraron con un Lago Helado que se encuentra en el centro de la tierra y en donde se castigan a las almas más malvadas en donde la gran bestia tritura uno por uno en cada unas de sus tres bocas, de repente, salieron por un túnel hasta un lugar donde pudieron ver las estrellas.
En el Purgatorio recorrieron siete terrazas que representaban a los siete pecados capitales, Soberbia, Envidia, Ira, Pereza, Avaricia, Gula y Lujuria, las almas tenían que ascender para purificar sus pecados.
La Iglesia Católica define al pecado como un acto en contra del amor para con Dios y para con el prójimo a causa de un apego perverso a ciertos bienes, hiera la naturaleza del hombre y ofende a Dios.
Ya superado el Infierno en el Purgatorio se encontraron con un anciano y les pidió a Virgilio y Dante que se lavaran y fueran humildes en ese lugar, luego llegó un Ángel en una embarcación en la que iba el espíritu de Casella, un amigo de Dante, subieron al barco y siguieron en su camino en el Purgatorio, en el primer círculo estaban los soberbios, en el segundo los envidiosos, luego los que habían pecado de ira , en el cuarto los perezosos, en el nivel cinco los avaros, ahí un Ángel los llevó al círculo sexto donde estaba Estacio con los pecadores de gula, él caminó con ellos hasta la cumbre más alta donde debían pasar a través de un fuego, sólo ése era el medio para llegar a la mansión de la paz, en el séptimo piso estaban los pecadores lujuriosos.
Antes de pasar por el fuego un Ángel les dijo que sólo sufrirían tormenta pero no la muerte, y ése sería el último obstáculo para llegar a Beatriz. Dante sentía ardiendo su cuerpo y Virgilio le hablaba de su mujer amada para distraerlo, así llegaron a la entrada del Paraíso Terrenal, Virgilio lo dejó en la llanura y le dijo que su voluntad ahora fortalecida lo ayudaría a transitar en lo siguiente. Llegó a un río con aguas muy cristalinas y una doncella le explicó que era el Río Leteo y el que bebiera de su agua olvidaría sus pecados, después le mostró el Río Eune que aviva los recuerdos de las buenas obras realizadas. Enseguida vio una procesión mística encabezada por un candelabro de siete brazos que correspondían al don del Espíritu Santo: Sabiduría, Ciencia, Entendimiento, Consejo, Fortaleza, Piedad y Temor a Dios; lo seguían profetas y santos, iban también tres mujeres que representaban las tres virtudes teologales: Fe Esperanza y Caridad, a continuación iban otras damas que representaban las virtudes cardinales: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza. Un trueno hizo aparecer cien espíritus que lanzaban flores, Dante temblaba y lloraba por la partida de Virgilio.
De pronto apareció Beatriz quien habló con él y le dijo que tuvo que hacer todo eso para salvarlo y conducirlo por el camino del bien, lo sumergió en las aguas de Leteo y luego en las de Eune, ahora sí estaba listo para subir a las estrellas.
El Paraíso de Dante está formado por nueve cielos y el Empireo, del cielo uno al ocho se representa la Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter, Saturno y las Estrellas, el noveno es el Cristalino y al final está el Empireo que es el cielo luminoso donde reside Dios.
Beatriz miró a Dante y éste experimentó la transhumanización, se elevaron y empezaron a viajar a una gran velocidad, Dante no se explicaba cómo podía subir siendo él un cuerpo pesado. Entonces se aparecieron unas figuras, eran unas monjas que habían faltado a uno de sus votos; en el segundo cielo vio venir a más de cien espíritus resplandecientes allí se encontraron con Justiniano el emperador Bizantino, quien por realizar su talento en beneficio de la humanidad le fue permitido reinar ahí; llegaron al Sol y estaban las almas brillando, era el reino de la prudencia; en el cielo de Marte el reino de la fortaleza las almas luminosas formaban el signo de la cruz; en el cielo de Júpiter vieron el reino de la justicia donde las almas semejaban un águila de la que salía una bella voz.
Se vio una escalera del color del oro de la cual bajaron una multitud de almas emanando amor, ascendió con Beatriz a una gran velocidad, allí era el cielo de las Estrellas, muy cerca del último grado de salvación. Beatriz lo hizo reflexionar sobre eso y todo lo que había dejado atrás, Dante vio a la Tierra y le dio risa de lo insignificante que era.
Arriba veía al Arcángel Gabriel coronando a la Virgen María, luego se le acercó San Pedro haciéndole preguntas para examinar sus aspectos de fe, en el cielo se escuchaba un dulcísimo canto. Subieron al noveno cielo y todo resplandecía pues estaba Dios con sus nueve coros angélicos, Dante veía cada vez más hermosa a su amada Beatriz.
Se le presentó a Dante una cándida rosa que exhalaba un aroma que impregna al Sol, cuando volteó a ver a su señora vio un anciano en su lugar y éste le dijo que Beatriz había ocupado un lugar dentro de la rosa, en ese momento observó a la Virgen María y comenzó a rezar, contempló el misterio de la Santísima Trinidad, las dos naturalezas de Cristo, la divina y la humana.
Entonces, le faltó la fuerza a su mente y las palabras para describir lo que veía, pero el amor que inflama todo anhelo ya estaba en él y era el mismo amor que mueve el sol y las estrellas.

LO QUE YO PIENSO
Considero que la versión en la que se encuentra la obra en el Rincón de Lectura de Educación Secundaria es apropiada para los alumnos ya que la obra en sí es extensa, lo cual les podría parecer tedioso a los adolescentes, en la obra hay mezclas de aspectos reales con los sobrenaturales, es necesario que el alumno tenga una orientación de los sucesos que ocurren en la obra.
Los tres mundos Infierno, Purgatorio y Paraíso reflejan tres modos de ser de la humanidad, como el vicio, virtud y la condición de los hombres perfectos.
En la adolescencia se forma la identidad y al leer La Divina Comedia los alumnos pueden formar valores en cuanto a su forma de comportarse, pues el modelo que se sigue para el hombre que llega junto a Dios tiene características que los estudiantes pueden querer igualar.
Pienso que los maestros debemos conocer la obra completa para tener más argumentos que aportar si los alumnos nos cuestionan, en mi caso particular no me he dado el tiempo de analizarla, para comprenderla es necesario contar con conocimientos sobre la época en que fue escrita, la vida de Dante y lo que lo llevó a escribirla.
La Divina Comedia me hizo reflexionar sobre mi manera de actuar, aunque la verdad yo pienso que las malas acciones se pagan en la vida misma, no se conoce qué pasará después de la muerte y aunque las diferentes religiones nos dicen lo que nos espera, pues todo es incierto, lo mejor es tratar de cumplir con los valores que nos permitan vivir armoniosamente en la sociedad y lo más importante que nos hagan sentir bien a nosotros mismos.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Una Obra De Engaños

El burlador de Sevilla es una obra perteneciente al teatro barroco que fue escrita aproximadamente en 1630 en España. Éste fue el movimiento literario que prevaleció y con él temas como la sátira, la moralización, el estoicismo, etc.
Fray Gabriel Téllez, nombre real de Tirso de Molina, prácticamente se dedicó al teatro muy influenciado por Lope de Vega, quien fue su maestro. La obra se encuentra situada en una época distinta a la cual se escribió. Aunque no menciona el tiempo, lo podemos notar con los personajes, como es el caso del rey Alfonso XI, quien reinó durante la primera parte del siglo XIV en Castilla y León.
El texto comienza con el engaño de Don Juan Tenorio, un personaje de la nobleza española a Isabela. Esto ocurrido en la ciudad de Nápoles. La burla haciéndola creer que era su novio el Duque Octavio. Ella se da cuenta y alerta al rey, quien llega y lo sorprende. Luego de esto manda a Don Pedro Tenorio a atraparlo y darle su merecido, pero lo deja escapar y le sugiere que huya a Sicilia o Milán.
Isabela indica que fue el Duque Octavio quien le quitó la honra y el rey lo manda apresar,cuando el implicado se entera desea irse a España para evitar el castigo inmerecido.
Mientras tanto en las costas de Tarragona estaba una pescadora quien logra darse cuenta que un parte de personas se acercaban nadando y que una de ellas estaba a punto de morir ahogada. Eran el lacayo Catalinón y Don Juan, el primero lo salva y lleva hasta la orilla donde ya los esperaba la pescadora. Tenorio aprovecha la ocasión para enamorarla y así poder burlarla después. Cosa que logra y se va robándole dos yeguas.
En el tiempo que esto pasa, en Sevilla. El rey aprovecha para pedirle a Don Gonzalo la mano de su hija Ana para Don Juan y el trato se acepta.
Ya en Sevilla Don Juan se encuentra con el marqués de la Mota, quien le cuenta que está enamorado de su prima Ana, pero que la van a casar con otro. Le dice que le enviarán una carta para que se vean y entregarse su amor. Por azares del destino Tenorio recibe dicha carta donde Ana explica los pormenores del encuentro. Don Juan le miente al marqués y le cambia la hora de llegada a las doce. Esa hora de diferencia le sirvió para ir y burlar a la prima. Ella al darse cuenta pide auxilio. Entonces entra su padre don Gonzalo y se enfrenta a Don Juan quien al reñir con él termina muerto. Mota termina preso al parecer culpable.
El rey manda a Tenorio a Lebrija y en el camino se da cuenta que hay una boda de labradores, a la cual se inmiscuye y aprovecha para interponerse entre los recién casados burlando a la novia (Aminta). Ya para este punto, el cómplice se muestra temeroso de apoyar a su señor.
En otro lugar Don Juan y su lacayo estaban cenando y alguien toca la puerta, resulta ser el padre de Ana, Don Gonzalo quien aparece debido a la promesa que Tenorio le hizo a Aminta para convencerla de ser su mujer. Don Gonzalo invita a Juan a cenar en la capilla. Éste acude con Catalinón, le toma la mano al muerto y muere también. El lacayo va y avisa al rey lo sucedido. Quien sin saber esto aún, decide que Don Juan se casaría con Isabela y Oviedo con Ana. Después de saberlo todo Octavio se casa con Isabela, el marqués de la Mota con Ana y Batricio se queda con su esposa.
Como se resalta en el texto, la honra es muy valorada, al grado que es notorio cuando el padre de Ana queda conforme al morir diciendo esto al Tenorio: ¡A que me has dado la muerte! Más si el honor me quitaste, ¿de qué la vida servía? Otro aspecto a resaltar es que irónicamente y como la costumbre de la época lo marca, el personaje principal era de creencias religiosas, cosa que contrasta con su actuar. Era egoísta y no le importaba perjudicar a otros, mentía sin cesar con tal de conseguir lo que deseaba y no tenía remordimiento alguno por hacer daño.
La obra está narrada con cierta rapidez y enredos que eran unas de las características que Tirso de Molina imprimía. Se abordaban temas que estuvieron más relacionados con lo que se vivía en la época como el hambre, la miseria, etc.

Comentarios

El texto no fue precisamente de mi agrado. Me parece que debido al paso del tiempo ya no puede sustentarse bajo los argumentos que tiene, es decir, ya no es creíble que se engañe a las mujeres de tal manera, ni siquiera estoy segura de que en su tiempo lo fue. Es casi increíble la forma en que burlaba no sólo a las damas, sino a todas las personas a su alrededor y cómo pudo escapar impune de todo ello, siempre le iba bien. Hay ciertas contradicciones si se le compara con la sociedad de ese tiempo, puesto que se supone que la moralidad y la honra eran los valores predominantes, pero sin embargo podemos leer que a ninguna de las burladas la forzaron y si cayeron en el engaño fue por haberse equivocado de persona y nada más.
A las mujeres se les da una imagen de poca inteligencia y de vida un tanto relajada para la época, una sátira, característica del barroco. A manera muy personal lo único que me pudo haber agradado fue el hecho de que había palabras clave, que te daban indicadores de lo que iba a ser el final, pero afortunadamente no los tomas como tales hasta que llegas a él y recuerdas lo leído con anterioridad, me gustan este tipo de conexiones entre diversas partes del escrito. Por lo demás es un tanto tediosa debido a que se repiten los patrones y apenas aparece una nueva mujer y sabes con certeza lo que ocurrirá.

EL DRAMA EN LA CASA ALBA

La obra de Federico García Lorca titulada “La casa de Bernarda Alba” es un drama que viven las mujeres en un pueblo de España a principios del siglo XX. Sus personajes principales son: Bernarda Alba; sus cinco hijas, Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela; la madre de Bernarda, María Josefa; La Poncia, criada de la casa.
La obra inicia con la muerte del segundo esposo de Bernarda, al cual decide guardarle un riguroso luto y somete a sus hijas a cumplirlo igual que ella, dejándolas aisladas por completo en la casa para que nadie se les acerque. Posterior a la muerte y entierro del esposo de Bernarda; Angustias, la hija mayor, que estaba por casarse con un joven llamado Pepe “El Romano”, al que sólo le interesa el dinero de la mujer aunque realmente estaba enamorado de Adela, la hermana menor de Angustias. Esto se puede percibir en el siguiente fragmento de la obra:
“Magdalena: (Remedándola.) ¡Ah! Ya se comenta por el pueblo. Pepe el Romano viene a casarse con Angustias. Anoche estuvo rondando la casa y creo que pronto va a mandar un emisario.
Martirio: ¡Yo me alegro! Es buen hombre.
Amelia: Yo también. Angustias tiene buenas condiciones.
Magdalena: Ninguna de las dos os alegráis.
Martirio: ¡Magdalena! ¡Mujer!
Magdalena: Si viniera por el tipo de Angustias, por Angustias como mujer, yo me alegraría, pero viene por el dinero. Aunque Angustias es nuestra hermana aquí estamos en familia y reconocemos que está vieja, enfermiza, y que siempre ha sido la que ha tenido menos méritos de todas nosotras, porque si con veinte años parecía un palo vestido, ¡qué será ahora que tiene cuarenta!”

Lo anterior desata una serie de eventos desafortunados para las hermanas y ciegos a los ojos de Bernarda, que era muy moralista y cuidaba mucho no dar motivos para que la gente hablara de su familia; pero Martirio descubre el amor existente entre Pepe y Adela, posteriormente La Poncia y al final todas lo descubren, menos Bernarda.
Cuando las hermanas descubren el romance entre Adela y el futuro esposo de su hermana, le advierten a la chica sobre las consecuencias, pero no le importa y sigue defendiendo su amor y su libertad para estar con la persona que ama. Al enterarse Bernarda de lo que pasaba con Adela y Pepe “El Romano”; indignada, la madre de la chica trata de asesinarlo, pero él huye y Adela decide quitarse la vida; al pasar esto Bernarda les dice a las presentes que su hija murió virgen y que así será para todo el pueblo, queriendo tapar la deshonra que la hija le dio a la familia:
“Bernarda: No. ¡Yo no! Pepe: irás corriendo vivo por lo oscuro de las alamedas, pero otro día caerás. ¡Descolgarla! ¡Mi hija ha muerto virgen! Llevadla a su cuarto y vestirla como si fuera doncella. ¡Nadie dirá nada! ¡Ella ha muerto virgen! Avisad que al amanecer den dos clamores las campanas.
Martirio: Dichosa ella mil veces que lo pudo tener.
Bernarda: Y no quiero llantos. La muerte hay que mirarla cara a cara. ¡Silencio! (A otra hija.) ¡A callar he dicho! (A otra hija.) Las lágrimas cuando estés sola. ¡Nos hundiremos todas en un mar de luto! Ella, la hija menor de Bernarda Alba, ha muerto virgen. ¿Me habéis oído? ¡Silencio, silencio he dicho! ¡Silencio!”

Vemos que de acuerdo a la situación que se vivía en el país, la vida de éstas mujeres giraba en torno a los valores morales muy arraigados, así como el poder económico que tenían les daba la posibilidad de saber las fallas de las demás mujeres del pueblo y tapar las de ellas. Se dejan llevar mucho por el qué dirán y, queriendo ser damas intachables, Bernarda las aleja de la sociedad y de todas las tentaciones que puedan existir, tal es el caso de los hombres, ya que no estaba de acuerdo con que sus hijas tuvieran novio:
“La Poncia: ¡Es que tus hijas están ya en edad de merecer! Demasiada poca guerra te dan. Angustias ya debe tener mucho más de los treinta.
Bernarda: Treinta y nueve justos.
La Poncia: Figúrate. Y no ha tenido nunca novio...

Bernarda: (Furiosa) ¡No, no ha tenido novio ninguna, ni les hace falta! Pueden pasarse muy bien.”

Otro aspecto que me parece importante resaltar era el poco valor que se le daba a la mujer como persona, ya que en algunos fragmentos de la obra se puede percibir el menosprecio hacia la mujer y la exaltación al hombre dejando claro que ellos todo lo pueden y que las mujeres deben ser sumisas y obedecer:
“Bernarda: Eso tiene ser mujer
Magdalena: Malditas sean las mujeres.
Bernarda: Aquí se hace lo que yo mando. Ya no puedes ir con el cuento a tu padre. Hilo y aguja para las hembras. Látigo y mula para el varón. Eso tiene la gente que nace con posibles.”

Este rasgo es muy característico a esa época, aunque poco a poco se va a desvanecer hasta llegar a la igualdad de genero; aunque es de notar que en la actualidad aun existe discriminación quizá en menor cantidad.

COMENTARIOS
Considero que la obra esta muy apegada a las formas de vida que se tenían durante esa época y que poco a poco han ido cambiado, aunque la obra se desarrolla en España, podemos ver que en México se dan situaciones muy similares y que el progreso en las costumbres llega más lento a nuestro país. Vemos reflejado en el texto muchos aspectos de la cultura, como el hermetismo en las familias para evitar “el qué dirán…”, la moralidad, la religión, la convivencia de una familia principalmente después del fallecimiento de un miembro de ella y el amor es un tema que trasciende a través del tiempo.
Podemos destacar también en la obra el papel que juega Bernarda, al ser una mujer muy recta y tener que enfrentarse a ser el sostén de una familia con cinco hijas, lo cual es muy difícil, y ella dentro de su pensamiento y de sus posibilidades realizaba lo que consideraba prudente para mantener la honorabilidad de sus hijas, aunque ellas lo vieran como un aspecto negativo de su madre. Quizá sí frustró en las hijas mayores algunos sueños pero aprendieron a quedarse con la ilusión y resignarse a la vida que llevaban.
Probablemente pensemos que la situación que se plantea en esta obra no se da en la actualidad, pero así como este drama se desarrollo en un pueblo, todavía existen en la sociedad pueblos que viven bajo muchas normas morales que no son respetadas por los hombres pero se juzga cruelmente a las mujeres, en donde se piensa que la mujer aun debe ser sumisa y relegarse de toda posibilidad de crecer como persona.
Esta obra nos sirve para aprender sobre las costumbres de antaño, principalmente sobre la situación social que se vive en las familias de diversas clases económicas, nos puede servir para ser aplicada en el aula debido a los temas que trata porque son interesantes para los adolescentes y trabajar contenidos como el guión teatral, las dramatizaciones, ortografía y signos de puntuación, descripción, fomento a la lectura, entre otras más.