sábado, 8 de noviembre de 2008

EL DRAMA EN LA CASA ALBA

La obra de Federico García Lorca titulada “La casa de Bernarda Alba” es un drama que viven las mujeres en un pueblo de España a principios del siglo XX. Sus personajes principales son: Bernarda Alba; sus cinco hijas, Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela; la madre de Bernarda, María Josefa; La Poncia, criada de la casa.
La obra inicia con la muerte del segundo esposo de Bernarda, al cual decide guardarle un riguroso luto y somete a sus hijas a cumplirlo igual que ella, dejándolas aisladas por completo en la casa para que nadie se les acerque. Posterior a la muerte y entierro del esposo de Bernarda; Angustias, la hija mayor, que estaba por casarse con un joven llamado Pepe “El Romano”, al que sólo le interesa el dinero de la mujer aunque realmente estaba enamorado de Adela, la hermana menor de Angustias. Esto se puede percibir en el siguiente fragmento de la obra:
“Magdalena: (Remedándola.) ¡Ah! Ya se comenta por el pueblo. Pepe el Romano viene a casarse con Angustias. Anoche estuvo rondando la casa y creo que pronto va a mandar un emisario.
Martirio: ¡Yo me alegro! Es buen hombre.
Amelia: Yo también. Angustias tiene buenas condiciones.
Magdalena: Ninguna de las dos os alegráis.
Martirio: ¡Magdalena! ¡Mujer!
Magdalena: Si viniera por el tipo de Angustias, por Angustias como mujer, yo me alegraría, pero viene por el dinero. Aunque Angustias es nuestra hermana aquí estamos en familia y reconocemos que está vieja, enfermiza, y que siempre ha sido la que ha tenido menos méritos de todas nosotras, porque si con veinte años parecía un palo vestido, ¡qué será ahora que tiene cuarenta!”

Lo anterior desata una serie de eventos desafortunados para las hermanas y ciegos a los ojos de Bernarda, que era muy moralista y cuidaba mucho no dar motivos para que la gente hablara de su familia; pero Martirio descubre el amor existente entre Pepe y Adela, posteriormente La Poncia y al final todas lo descubren, menos Bernarda.
Cuando las hermanas descubren el romance entre Adela y el futuro esposo de su hermana, le advierten a la chica sobre las consecuencias, pero no le importa y sigue defendiendo su amor y su libertad para estar con la persona que ama. Al enterarse Bernarda de lo que pasaba con Adela y Pepe “El Romano”; indignada, la madre de la chica trata de asesinarlo, pero él huye y Adela decide quitarse la vida; al pasar esto Bernarda les dice a las presentes que su hija murió virgen y que así será para todo el pueblo, queriendo tapar la deshonra que la hija le dio a la familia:
“Bernarda: No. ¡Yo no! Pepe: irás corriendo vivo por lo oscuro de las alamedas, pero otro día caerás. ¡Descolgarla! ¡Mi hija ha muerto virgen! Llevadla a su cuarto y vestirla como si fuera doncella. ¡Nadie dirá nada! ¡Ella ha muerto virgen! Avisad que al amanecer den dos clamores las campanas.
Martirio: Dichosa ella mil veces que lo pudo tener.
Bernarda: Y no quiero llantos. La muerte hay que mirarla cara a cara. ¡Silencio! (A otra hija.) ¡A callar he dicho! (A otra hija.) Las lágrimas cuando estés sola. ¡Nos hundiremos todas en un mar de luto! Ella, la hija menor de Bernarda Alba, ha muerto virgen. ¿Me habéis oído? ¡Silencio, silencio he dicho! ¡Silencio!”

Vemos que de acuerdo a la situación que se vivía en el país, la vida de éstas mujeres giraba en torno a los valores morales muy arraigados, así como el poder económico que tenían les daba la posibilidad de saber las fallas de las demás mujeres del pueblo y tapar las de ellas. Se dejan llevar mucho por el qué dirán y, queriendo ser damas intachables, Bernarda las aleja de la sociedad y de todas las tentaciones que puedan existir, tal es el caso de los hombres, ya que no estaba de acuerdo con que sus hijas tuvieran novio:
“La Poncia: ¡Es que tus hijas están ya en edad de merecer! Demasiada poca guerra te dan. Angustias ya debe tener mucho más de los treinta.
Bernarda: Treinta y nueve justos.
La Poncia: Figúrate. Y no ha tenido nunca novio...

Bernarda: (Furiosa) ¡No, no ha tenido novio ninguna, ni les hace falta! Pueden pasarse muy bien.”

Otro aspecto que me parece importante resaltar era el poco valor que se le daba a la mujer como persona, ya que en algunos fragmentos de la obra se puede percibir el menosprecio hacia la mujer y la exaltación al hombre dejando claro que ellos todo lo pueden y que las mujeres deben ser sumisas y obedecer:
“Bernarda: Eso tiene ser mujer
Magdalena: Malditas sean las mujeres.
Bernarda: Aquí se hace lo que yo mando. Ya no puedes ir con el cuento a tu padre. Hilo y aguja para las hembras. Látigo y mula para el varón. Eso tiene la gente que nace con posibles.”

Este rasgo es muy característico a esa época, aunque poco a poco se va a desvanecer hasta llegar a la igualdad de genero; aunque es de notar que en la actualidad aun existe discriminación quizá en menor cantidad.

COMENTARIOS
Considero que la obra esta muy apegada a las formas de vida que se tenían durante esa época y que poco a poco han ido cambiado, aunque la obra se desarrolla en España, podemos ver que en México se dan situaciones muy similares y que el progreso en las costumbres llega más lento a nuestro país. Vemos reflejado en el texto muchos aspectos de la cultura, como el hermetismo en las familias para evitar “el qué dirán…”, la moralidad, la religión, la convivencia de una familia principalmente después del fallecimiento de un miembro de ella y el amor es un tema que trasciende a través del tiempo.
Podemos destacar también en la obra el papel que juega Bernarda, al ser una mujer muy recta y tener que enfrentarse a ser el sostén de una familia con cinco hijas, lo cual es muy difícil, y ella dentro de su pensamiento y de sus posibilidades realizaba lo que consideraba prudente para mantener la honorabilidad de sus hijas, aunque ellas lo vieran como un aspecto negativo de su madre. Quizá sí frustró en las hijas mayores algunos sueños pero aprendieron a quedarse con la ilusión y resignarse a la vida que llevaban.
Probablemente pensemos que la situación que se plantea en esta obra no se da en la actualidad, pero así como este drama se desarrollo en un pueblo, todavía existen en la sociedad pueblos que viven bajo muchas normas morales que no son respetadas por los hombres pero se juzga cruelmente a las mujeres, en donde se piensa que la mujer aun debe ser sumisa y relegarse de toda posibilidad de crecer como persona.
Esta obra nos sirve para aprender sobre las costumbres de antaño, principalmente sobre la situación social que se vive en las familias de diversas clases económicas, nos puede servir para ser aplicada en el aula debido a los temas que trata porque son interesantes para los adolescentes y trabajar contenidos como el guión teatral, las dramatizaciones, ortografía y signos de puntuación, descripción, fomento a la lectura, entre otras más.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ésta bueno el trabajo, sólo le falta explicar ma el marco- socio-historico.